La eficiencia energética en una oficina consiste en el uso racional del consumo energético sin que se vea afectado el confort de los trabajadores, reduciendo el consumo de energía y los gastos de suministro, con el objetivo de ahorrar y realizar un uso sostenible de la energía disponible.

La mayor parte del consumo en los espacios laborales se distribuye en los sistemas de ventilación y climatización, la iluminación, los equipos eléctricos (ordenadores, impresoras, proyectores…) y en menor medida la producción de agua caliente.

Por tanto, hoy por hoy, una oficina eficiente es un aspecto fundamental que toda empresa debe tener en cuenta si busca ahorrar y reducir costesmejorar la eficiencia de los trabajadores y contribuir al medio ambiente. 

Existen algunos sencillos consejos que se debe tener en cuenta en una oficina para ahorrar en la factura de la luz y favorecer al medio ambiente:

  • Realizar una auditoría energética: antes de realizar cualquier actuación para ahorrar energía en la oficina, es recomendable encargar una auditoria energética que analice las posibilidades reales que existen de reducir la cantidad de energía consumida y lograr aumentar el confort, la salubridad y la seguridad en el espacio laboral.

  • Cambio de hábitos en la oficina: existen pequeños gestos como es el hecho de apagar las luces de una sala vacía o apagar el ordenador u otros aparatos eléctricos al finalizar la jornada laboral que ayudan mucho a alcanzar la eficiencia energética en la oficina. Por ello, resulta clave en cualquier empresa formar a los empleados en la cultura del ahorro energético y que adopten algunos hábitos en el día a día como son:

    • Priorizar el uso de las escaleras, en lugar de los ascensores.

    • No usar salvapantallas ya que evita que ésta entre en modo ahorro de energía.

    • Configurar los equipos para que entren en modo suspensión al poco tiempo de no tener uso.

    • Apagar las luces al abandonar una estancia.

    • Imprimir a doble cara.

  • Cambios en instalaciones y equipos: hay algunos cambios que se pueden llevar a cabo cuya implantación no conlleva mucha dificultad ni tampoco suponen un elevado coste económico:

    • Reemplazar las bombillas por LED: en la factura eléctrica de una oficina, la iluminación juega un papel clave. Por ello, se recomienda sustituir las bombillas incandescentes por LED ya que, aunque inicialmente son más caras, lo cierto es que pueden llegar a durar hasta 50 veces más que una bombilla tradicional.

    • Instalación de sensores de movimiento: con ello se reduce el consumo residual de luz, lo que supone un importante ahorro energético y económico en la factura de la luz.

    • Utilizar regletas con el botón de desconexión.

    • Apostar por aparatos con categoría energética verde, preferiblemente A o B.

    • Utilizar ordenadores portátiles en lugar de los de sobremesa ya que los primeros son más eficientes.

  • Control de la climatización: la climatización es un elemento clave para lograr una oficina eficiente ya que permite proporcionar un espacio con las condiciones adecuadas de temperatura, humedad y calidad del aire, para garantizar el bienestar de los empleados. Hay que tener en cuenta que la climatización es responsable del 40% del consumo de energía en oficinas.

  • Autoconsumo: las oficinas que utilizan los servicios de autoconsumo de energía fotovoltaica pueden llegar a ahorrar hasta un 70% en la factura de la luz. Además, con la instalación de plazas solares en las oficinas se reducirá el gasto por consumo energético y se estará contribuyendo a la sostenibilidad medioambiental.

 

Importancia de la eficiencia en el entorno de trabajo

Es fundamental que entendamos la importancia que tiene la eficiencia energética en los entornos laborales ya que los edificios de oficinas son unos de los mayores consumidores de energía a nivel mundial y, además, contribuyen de manera muy relevante a las emisiones de CO2 a la atmósfera. 

Por ello, urge el adoptar soluciones energéticamente más eficientes que ayuden a reducir el consumo de energía, los costes operativos y el impacto medioambiental. Es el caso de los equipos de redes energéticamente eficientes, es decir, dispositivos diseñados para consumir una energía mínima, pero al mismo tiempo ofrecer el máximo rendimiento. 

Son muchos los beneficios que se obtienen de lograr una mayor eficiencia energética en el entorno laboral:

  1. Ahorro económico: los combustibles fósiles siguen siendo más caros debido a los recursos limitados, por ello, el cambio a las energías renovables supone un importante ahorro de dinero para las empresas.

  2. Sostenibilidad del medio ambiente: se reducen las emisiones de carbono a la atmósfera, lo que ayuda a que las empresas contribuyan a crear un futuro mucho más ecológico. Además, el hecho de adoptar prácticas sostenibles ayuda a construir una imagen de marca muy positiva que atrae a aquellos clientes comprometidos con el medio ambiente.

  3. Confort y satisfacción de los empleados: los empleados pasan muchas horas al día en la oficina y cualquier medida de eficiencia energética que se lleve a cabo en la oficina va a repercutir en su bienestar a la hora de trabajar, como es el hecho de tener una temperatura adecuada o una mejor calidad en la iluminación.

  4. Inversión a largo plazo: hay medidas eficientes que necesitan de una primera inversión costosa, pero con solo ver los ahorros que se consiguen a largo plazo en las facturas energéticas, está claro que merece mucho la pena. Además, las empresas pueden beneficiarse de subvenciones gubernamentales que ayudan a promover la eficiencia energética.

  5. Rendimiento mejorado: por ejemplo, los equipos de red energéticamente eficientes al emplear las últimas tecnologías y diseños garantizan un mayor rendimiento ya que hace que la transferencia de datos sea más rápida y reduce el tiempo de inactividad de los equipos, por lo que la productividad de los trabajadores es mayor. 

Diseño de espacios eficientes 

Actualmente, las oficinas y los espacios de trabajo son más dinámicos en su diseño ya que buscan satisfacer todas las necesidades de la empresa y sus empleados. Por eso, por ejemplo, la separación de espacios es clave para hacer que una oficina sea eficiente ya que de esta manera se pueden crear ambientes diferentes en una misma sala que garanticen la concentración de los empleados y rompan con la monotonía. 

Hay elementos, como pueden ser los maceteros o las mamparas transparentes, que son muy útiles para separar espacios y hacer más dinámica la oficina. Además, el hecho de colocar plantas y elementos naturales en los espacios laborales permiten crear un ambiente más saludable ya que ayudan a purificar el aire, mejorando su calidad y favoreciendo el bienestar de los empleados. 

La distribución de una oficina eficiente debería realizarse de manera que todos los trabajadores puedan disponer de un espacio funcional y con luz natural que garantice su plena comodidad a la hora de desempeñar sus funciones. A la hora de diseñar el espacio hay dos recomendaciones que se deben tener en cuenta:

  • Evitar muros o columnas innecesarias: los separadores en las mesas son más eficientes y facilitan la comunicación entre los empleados.

  • Separación de los espacios con paneles o mamparas de vidrio: los cuales son muy útiles para optimizar el espacio y poder crear distintos ambientes de trabajo.

En cuanto a la infraestructura del cableado y los sistemas de conectividad, debemos asegurarnos de que haya suficiente acceso a internet de alta velocidad y conexiones eléctricas en todo el espacio para que los empleados puedan trabajar de manera eficiente.

Bienestar y productividad de los empleados

El bienestar y la salud de los trabajadores es clave para que su creatividad, motivación y productividad aumenten. Las empresas son conscientes de ello y por eso centran sus esfuerzos por crear espacios más eficientes y sostenibles que contribuyan a la comodidad, la tranquilidad y la productividad de los empleados durante sus horas de trabajo.

Para ello se deben cumplir una serie de factores como son:

  • Iluminación: trabajar en un espacio con buena iluminación, si es posible con predominio de luz solar, mejora el bienestar de los empleados. Además, a la hora de trabajar con ordenadores, es importante evitar deslumbramientos y reflejos en las pantallas.

  • Ruido: es recomendable trabajar en un espacio silencioso que permita la concentración en el trabajo.  Por ello, en las oficinas actuales, que son más diáfanas, lo ideal es crear espacios más íntimos utilizando mamparas de oficina que permitan a los empleados un cierto aislamiento, sin perder el contacto con los compañeros.

  • Temperatura: hay que adecuar los grados en función de la estación del año para que los empleados estén cómodos y puedan trabajar en las mejores condiciones.

  • Ventilación: se deben evitar las corrientes de aire que son perjudiciales para la salud y crea incomodidad para el trabajador a la hora de desempeñar sus funciones.

  • Horarios: cuando un empleado se marca unos horarios, esto hace que su productividad aumente.

Para que un empleado sea productivo lo principal son las ganas y la motivación personal, pero también hay factores, como los que hemos visto, que influyen y mucho en el rendimiento de cada uno. 

En resumen, podríamos decir que, cuando sumamos la sostenibilidad, la eficiencia energética y la salud laboral de una oficina, obtenemos como resultado la productividad, es decir, la mejora del rendimiento de cada empleado.

Impacto de la eficiencia en la productividad

La relación que existe entre la eficiencia energética y la productividad de una empresa es muy estrecha y puede tener un impacto muy significativo:

  • Reducción de costes operativos: la eficiencia energética permite reducir el consumo de energía, lo que a su vez permite que las empresas vean cómo se reducen los costes producción. Además, al utilizar la energía de forma más eficiente, sus facturas de energía ser reducen de manera significativa.

  • Mejora la rentabilidad: los ahorros obtenidos por la eficiencia energética de una empresa pueden destinarse, por ejemplo, al desarrollo de nuevos productos o servicios, a la inversión en nuevas tecnologías o a la expansión del negocio.

  • Incremento de la competitividad: las empresas que son eficientes energéticamente tienen en el mercado una ventaja competitiva ya que al ofrecer productos más sostenibles puede ser un reclamo para posibles clientes que valoran la eficiencia en el uso de los recursos.

  • Mejora la imagen corporativa y la responsabilidad social empresarial: la eficiencia energética muestra el compromiso de una compañía con la responsabilidad medioambiental, lo cual tiene un impacto muy positivo en la percepción de posibles clientes e inversores y fortalece la imagen corporativa de la empresa.

Por todo ello, la eficiencia energética se ha convertido en toda una estrategia empresarial para mejorar la productividad de cualquier compañía o negocio. En TotalEnergies lo sabemos, por eso te asesoramos en todo lo que necesites y te ofrecemos diferentes tarifas que se adaptan a las necesidades de tu empresa.